
Salud
Sepsis
La sepsis es una enfermedad potencialmente mortal causada por la respuesta extrema del organismo a una infección. Se produce cuando el sistema inmunitario del organismo se ve desbordado y empieza a dañar sus propios tejidos y órganos. La detección y el tratamiento precoces son fundamentales para prevenir complicaciones graves, como insuficiencia orgánica, problemas de salud a largo plazo e incluso la muerte.
¿Por qué es importante para las personas con DI/DD?
Las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo pueden tener un mayor riesgo de infecciones, por lo que la identificación y el tratamiento oportunos de la sepsis son esenciales para reducir el riesgo de complicaciones graves. Las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo pueden tener dificultades para comunicar los síntomas, por lo que es fundamental que los cuidadores y el personal sanitario estén atentos para identificar los primeros signos de sepsis. Entre los factores de riesgo habituales de sepsis en las personas con discapacidad se encuentran el debilitamiento del sistema inmunitario, la desnutrición, la falta de higiene, los problemas de movilidad (mayor riesgo de úlceras por presión, infecciones urinarias e incapacidad para movilizar las secreciones pulmonares) y los procedimientos médicos invasivos (catéteres, sondas de alimentación), que pueden introducir bacterias en el organismo.
PREVENCIÓN
- Vacunación: Vacunarse contra enfermedades como la gripe y la neumonía puede ayudar a reducir el riesgo de infecciones que pueden provocar sepsis.
- Higiene adecuada: Lávese siempre bien las manos y utilice guantes cuando manipule heridas abiertas, por pequeñas que sean. Las infecciones por heridas pueden evolucionar rápidamente a sepsis si las bacterias penetran en el organismo.
- Cuidado de las heridas: Notifique a su profesional sanitario cualquier herida, aunque sea leve, para que pueda evaluarla y proporcionarle los cuidados adecuados.
- Reconocer los síntomas a tiempo: Comprender la sepsis y ser capaz de reconocer sus síntomas (por ejemplo, fiebre, taquicardia, confusión o disminución de la diuresis) puede ayudar a detectarla y tratarla precozmente, lo que puede evitar desenlaces graves.
- Actúe con rapidez: La sepsis es tratable si se detecta a tiempo, así que si se sospecha de sepsis, busque atención médica inmediatamente. Un tratamiento rápido es fundamental para reducir el riesgo de complicaciones.
- Elabore un plan de tratamiento: Para las personas con infecciones existentes (como neumonía, infecciones urinarias o infecciones cutáneas), asegúrese de que existe un plan de tratamiento claro que incluya los signos y síntomas de la sepsis. Los cuidadores deben comprender el plan y saber cómo actuar si los síntomas empeoran.
Conviene saber
- Signos/síntomas tempranos comunes de infección: El reconocimiento precoz es clave para minimizar el desarrollo de sepsis. Los síntomas más comunes son fiebre o escalofríos, aumento de la frecuencia cardiaca o respiración acelerada, enrojecimiento, hinchazón o calor en el lugar de la infección, dolor o sensibilidad, fatiga o debilidad, pus o secreción de una herida, disminución del apetito, náuseas o vómitos y dolores musculares.
- Infecciones del tracto urinario (ITU) - Diagnóstico erróneo habitual: Los ancianos suelen ser diagnosticados erróneamente porque sus síntomas pueden diferir de los síntomas típicos de las ITU. Las infecciones del tracto urinario son más frecuentes en las mujeres y los ancianos suelen presentar síntomas como confusión, agitación o cambios de comportamiento en lugar del dolor o las molestias habituales al orinar. Además, los ancianos con ITU tienen menos probabilidades de presentar fiebre, lo que puede dificultar la identificación de la infección y retrasar el tratamiento adecuado, con la consiguiente urosepsis.
- OPWDD Prevención de la Sepsis: Cartel de signos/síntomas
- Alerta de salud y seguridad de la OPWDD: Prevención de la sepsis
- Alerta de salud y seguridad de la OPWDD: Prevención de infecciones urinarias